By Lázaro Estenoz Cosme

Press TRANSLATE to read this article from Lazaro in a different language. 

A unos 690 kilómetros de La Habana,  se encuentra ubicada La ciudad de Las Tunas; reconocida como la ciudad cubana de las Esculturas desde el año  1977.  Más de 135 piezas escultóricas y la mayor colección de piezas en pequeño y mediano formato del país (alrededor de 300), están diseminadas en los entorno de la oriental ciudad.

Pasear por la Ciudad,  contemplar sus bellas esculturas y llevarlas de recuerdos en una imagen fotográfica, son momentos que siempre agradeceremos los que visitamos esta ciudad por primera vez. Una ciudad llena de historia que prefirió ser incendiada antes que esclava.

Se cuenta en los documentos de la ciudad que las palabras: “Tunas,  te prendo candela, pero te prefiero  quemada antes que esclava” fueron   pronunciadas el 26 de septiembre de 1876 por el más insigne de los patriotas tuneros, Vicente García (el León de Santa Rita) minutos antes de  utilizar la tea para incendiar la ciudad.

Se evoca en el documento cuando el Jefe mambí le ordena al capitán Manuel Reyes Silva: “Tome esa antorcha y empiece por ahí” y este exclama: “pero General esta es su casa” y  Vicente García  responde: “Sí comience por mi casa”. Y a continuación  pronuncia la célebre frase.

Es así como  se recuerda cuando las llamas comenzaron a apoderarse de  la única ciudad cubana quemada  tres veces. La primera vez ocurrió en 1869, la segunda en 1876  y  la tercera en agosto de 1897.

Figuras muy representativas como la destacada artista plástica cubana Rita Longa, dejaron sus huellas en esta ciudad, porque el  compromiso de los creadores participantes en los evento escultóricos fue  donar colecciones a la provincia, emplazar obras ambientales, mantener vivo el movimiento y sus encuentros y crear las condiciones para declarar a Las Tunas, Ciudad de la Escultura Cubana.

Fue por aquella etapa la oportunidad de Rita de comenzar a trabajar en una de sus obras más reconocidas, y orgullo de los tuneros, la Fuente de Las Antillas, inspirada en una historia de los aborígenes de esta Isla. De ese modo, sirvió este territorio de escenario para cerca de un centenar de esculturas que embellecen el paisaje citadino.

Para los tuneros, las esculturas forman parte de su paisaje en el andar cotidiano, por aquí el Monumento al Trabajo, por allá las Cabezas contrapuestas del cacique Maniabo y Jibacoa y la Columna Taína. En obras sociales, en parques, plazas, fuentes, interiores… por doquier se hallan las esculturas acá. Por su arraigo entre los artistas, por el orgullo de los habitantes, por el respeto a esa obra creadora, porque fue un propósito de los fundadores del Movimiento.

Más de treinta años del renacer de una manifestación que anteriormente solo contaba con cultores aislados en todo el país y ahora tiene el privilegio de contar con manos y opiniones de  artistas foráneos cada uno representando una obra, las que se realizaron con el objetivo de ambientar con esculturas espacios públicos y así elevar el nivel estético de  la cultura ambientalista en Cuba.

El Centro Cultural Huellas, la heladería Las Copas, el Café Bohemio y otros puntos de la ciudad, deben su belleza a las manos de los artistas participantes en esta bienal celebrada en el Balcón del Oriente Cubano. En este evento tienen espacio abierto todos aquellos que incursionan en el mundo de las esculturas.

Así que si está de paso por Cuba le exhorto a que no se lo pierda,  lléguese,  que Las Tunas, lo espera para mostrarle sus bellezas escultóricas.